
Antes era yo,
dueño precoz de mis vendimias
ansiado de amor y madrugadas.
Sorteaba acantilados,
resbalaba en la misericordia
y a veces hasta me reí de mi mismo.
Antes era el cielo
un cielo mas, y mis mañanas
retumbaban de segundos.
Hasta que mi sueño
se perdió en tus ojos,
al filo de un amor que se extravía.
A veces los caminos
se entrecruzan,
y nos dolemos de besos como balas.
Antes de encontrar el amor somos nosotros, después pasamos a ser del otro, nos perdemos en el ser amado como quien se arroja a un abismo insondable. Precioso y profundo poema, querido Jaud. Un beso.
ResponderSuprimirCuando se ama, no se es uno mismo al cien por cien, sino al 50 por ciento.
ResponderSuprimirTu poema es precioso,y dice mucho.
Un beso,Jaud
Perdemos la voluntad y todo lo que somos cuando alguien nos deslumbra, nos enamora... bueno, aunque creo que no es que lo perdamos, seguramente lo que pase es que "se duerme", pero siempre acabamos reencontrandonos.
ResponderSuprimirBesos
Cita
Recupere al que era.
ResponderSuprimir¿Mire quien se lo dice?
No es nada bueno convertirse en una mitad a partir de amar. Debemos! ser círculos completos ...
Aunque a algunos les salga y a otros no.
Al enamorarnos nos perdemos en el otro, por un tiempo, del que hay que salir fortalecidos para seguir amando en equilibrio.
ResponderSuprimirMil besos
La entrega cuando se ama...
ResponderSuprimirUn gusto pasar por tu blog..
Un abrazo
saludos fraternos..
Me gusta ese final de besos como balas...Un beso Jaud.
ResponderSuprimirBella Mayte, asi es como sucede. Gracias por venir. Un beso grande
ResponderSuprimirSi, es como de alguna manera tener una fuerza que nos resta, que nos hace pertenecerle. Algo asi. Besos Duna
ResponderSuprimirCita, eso espera uno al final, volver a ser, porque ciertamente nos perdemos en el otro. besos
ResponderSuprimirRochitas, eso hare, gracias por tu estimulo siempre que vienes. Besos
ResponderSuprimirCarmen, muy bonito lo que dices, totalmente cierto. Un beso
ResponderSuprimirAdolfo, es asi la entrega en el amor, no? gracias por venir, poeta.
ResponderSuprimirQuerida Marisa, es un honor que te guste ese final. Besos para ti
ResponderSuprimircuenteme si lo logra.
ResponderSuprimirAntes nos deseaban encontrar la otra mitad, la media naranja, etcs.
Los tiempos han cambiado y creo que aunque tengamos ese concepto internalizado debemos luchar por el círculo completo que se complementa con otro tan completo como uno.
¿Será eso posible cuando se ama hasta la locura? ¿hasta el precio de perder la propia identidad?
No se de identidades, ella es el centro de mi universo, y yo sólo giro y giro...
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