viernes 5 de febrero de 2010

Yo quiero


¿Preguntas qué quiero?

Quiero amarrar la órbita de
Saturno a tu mirada.

Quiero un poema ingrávido
sobre las dunas de tus senos.

Quiero sentir la ópera prima
de tu carne palpitante.

Quiero tus manos abiertas
soñando como enamoradas palomas.

Quiero el pregón de tu redondez.

Quiero juntarme a tu jardín
de perfumes y atalayas,
y mientras nos soltamos las amarras,
regalarnos un crucero por la luna
y mordernos esta noche de besos imposibles.
imagen tomada de 1.bp.blogspot.com

jueves 28 de enero de 2010

Soy


Cómo puedo hacer que oigas
al decirte que
quiero ser la roca a la
que se amolda tu cauce?

Y que dejes de ser la
lágrima de mi tristeza;
mirada de verano y sal,
cantar de prohibida sirena.

Cómo puedo amarte sin
extraviarme?
Este amor me niega, pero nada he
perdido, porque sólo se siente
el licor tierno que volatiza
en tu sonrisa.

Soy sólo un hombre
adormitado en el efluvio
de tus alas, un extraño,
un autor incrédulo.
El caballero insensato,
que rivaliza cada día
con tu miedo.

martes 26 de enero de 2010

Algún día...


Pareciera que te dejo pasar,
pero mi imaginación está volando al futuro,
a algún día, en algún lugar, en que te amo.
Algún día, en algún lugar, en que me amas.

Pareciera que el día se acaba,
y la agonía de la ilusión se vuelve firme,
pero yo sé que hay otra ilusión para mañana
en que nos veamos y tengas cosas que decirme.

Ahora parece que algún día no llegará,
y tengo la duda, de si tú me esperarás.
Amarte hoy es dormirme frente al mar.
Algún día, es vivir sin recordar.


A petición de alguien especial, he subido este poema
escrito el 15 de noviembre de 1997. Como ven, la poesia muta,
evoluciona, se rehace en medio del paso de la vida...y también
a veces es como un círculo, en el que volvemos al principio, y
que, como en la cultura maya, nos parece que sólo es un
sueño que sucede una y otra vez...

miércoles 20 de enero de 2010

Antes era...


Antes era yo,


dueño precoz de mis vendimias


ansiado de amor y madrugadas.


Sorteaba acantilados,


resbalaba en la misericordia


y a veces hasta me reí de mi mismo.



Antes era el cielo


un cielo mas, y mis mañanas


retumbaban de segundos.



Hasta que mi sueño


se perdió en tus ojos,


al filo de un amor que se extravía.



A veces los caminos


se entrecruzan,


y nos dolemos de besos como balas.

jueves 14 de enero de 2010



Así canta Juan Luis Guerra y Jandy Feliz también, mientras, yo me recreo, abrigando posibilidades, Bellísima, que en medio de tus decisiones, puedas entrar y darte cuenta que...


"Solo tengo ojos para ti,
no te das cuenta, no lo has notado,
si te quiero más de lo que hoy puedo decir,
y yo sólo tengo ojos para ti.
Sólo busco el tiempo para ti,
vaya manía de estar a tu lado,
y lo eterno cabe,
en tu minuto enamorado,
y yo sólo tengo ojos para ti...
Te veré, como siempre en el rincón,
donde guardo el corazón,
y tan sólo vives tú, uuuuu,
y aunque el mar pierda una orilla
y el comienzo su partida,
sólo tendré ojos para ti."

martes 5 de enero de 2010



Estoy tratando de enhebrar los días


para que no se me desgrane la ilusión.

Quiero recoger la lluvia en tu ombligo

sacrificado a ratos por la soledad.


Hace un siglo te fabriqué,

y hoy día eres lo que más temía:

el eco de un beso que naufraga.


Y qué poco hago aún.

Es este juego de espinas y coartadas.

De tu miedo que da luz y sombra.


De mi declaración de amor

ya peregrina

que agoniza un poco cada día,

y tus ojos llenos de mí que te delatan.


...Estoy tratando de enhebrar los dias.

viernes 25 de diciembre de 2009

Tu nombre


Tu nombre aletargado en el recuerdo
apareció un día y ya no pude ser el mismo,
porque eres temblor de estrella,
sueño de agua,
espejismo,
el aroma que me vence,
la celada.

No pude siquiera imaginarlo,
eras tú, negada desde ayer,

con tus ojos, que son mi enfermedad,
mi arrepentimiento,
mi conquista.

Tu nombre se apoderó
de las cosas de mi mundo,
eran las noches, tus palabras,
mis dias, tus sueños,
mi rostro, tus nostalgias.

Y nos empequeñecimos en el temor
de no sentirnos,
invadiéndonos desde la orilla,
adivinándonos las lágrimas
y este dolor que no quieres evitar,
y sólo va quedando
el eco de tu nombre,
en el ritual insomne
de extrañarte.

viernes 18 de diciembre de 2009


Aunque el próximo giro de luz
y suaves trinos se detenga,
voy a gritarte este amor
que nada teme.

Y te hablaré a través
de los cristales,
en las gotas que en tus ojos
se confunden.

Escribiré mi historia velada
en los balcones,
y la lanzaré al viento,
porque creo en la libertad
de saberse descubierto.

Pero nada ha de dañarte.
Creo en la inveterada forma
de sentir y darlo todo.

...Aunque el próximo giro,
y un palpitar dude,
y se estacionen,
voy a soltar un te amo,
como una voz que clama
en el desierto.

viernes 11 de diciembre de 2009

QUO VADIS


Ayer eras el rosal que resplandece,
hoy la verja impenetrable,
la canción muda,
el soliloquio.


Ayer me amaste con tus ojos,
con tus silencios,
tus labios redondos
y entreabiertos.


Hoy cavas en mi con tu
puñal,
y me llenas de presagios grises,
de ventisca, de arena y fiel sangría.


Ayer y hoy, es este dolor
intemporal de no saberte,
es la ciudad que se yergue
en su hueco.


Y yo sólo tengo mi amor
que me calcina,
y este poema que es alma
y es tormenta.

sábado 5 de diciembre de 2009

El maravilloso mundo de Jehn


En el mundo de Jehn las rosas no siempre están abiertas, porque cuando ella muestra sus ojos cada día, detiene los capullos, las fuentes de agua relucen, las estrellas pueden ser de lapizlásuli, o como codiciadas naranjas, y es que su mirada lo embarga todo en una promesa. Suele caminar distancias agotadoras y parece que todo revive a su paso, como si vivir solo fuera un paseo inolvidable. Tiene el efecto carmín en sus mejillas, porque alguna vez su existencia estuvo vinculada a los pétalos, a un respirar dulce. A veces no sabe a donde va, porque en el centro de su pecho siente que conoce todos los caminos, y cualquiera puede llevarla a su destino, que básicamente -dice- es hacerse una y ya no volver. Padece de ausencias inconclusas, por eso ama cada cosa cercana, como los niños que huelen a pan, los ancianos serenos que parecen mapas, la ciudad que es un carrusel al que a veces teme, y, que la verdad sea dicha, no siempre ha evitado sufrirla. Guarda sonrisas en su alcancía de niña, y su memoria es como un reloj que trae recuerdos a cada hora. A las ocho, y con sol indetenible en el cielo, recuerda a Vivaldi. A las once menos cuarto rememora a Alicia y el conejo hablador, y sostiene similares pláticas con pequeños animales, porque siente que ama cada cosa que respira, sin que jamás pueda hacer daño. A las tres, evoca complicados sortilegios sobre la enseñanza que recibió para soñar despierta. Hace un tiempo marcó la ruta de mi vida hacia un tipo de felicidad, en la que se tiene todo, no teniendo nada, porque me susurró al oído, que el momento en que me recuerda es cuando el sol parece que se tiende sobre el mar, en un estado de relajación y soledad infinitas. Y entonces regresa esa música que me eleva, que no tiene estilo o ritmo definido, y mi corazón no puede equivocarse, porque en el maravilloso mundo de Jehn, su mirada es como una promesa.