
Recostado al árbol abandono el banco, es la misma madera, pero me gusta mas el techo de hojas que cuchichean presagios en medio de la niebla, y sobre la alfombra de hojas secas, que apenas diagraman secretos en boca quiuza. A veces creo, como ahora, que todo en derredor puede hablarme. Y no quiero aceptar ya que sólo me hablen de ti. Lo aprehensivo de la soledad es que insiste en que te busque, cuando debiera suceder que mas bien te encuentre, si no en un cuerpo denso, que ocupe tiempo y espacio, en palabras olvidadas en algún email que sobrevivió a la papelera de reciclaje. En las rosas ajadas, dueñas del efímero recuerdo de tu mirada enamorada, que se desdibuja con la estela que dejaste al partir. En el colorido paisaje de tu bufanda para los días tristes que sobrevivió a tu olor. En los souvenirs sigilosos de los viajes postergados que pueblan mi mundo, pequeño mundo de batallas constantes libradas contra mi mismo. Y tal vez el golpe inesperado de la ausencia me hace caer en cuenta que la pérdida nos obliga a caminar inevitablemente, andar por mundos desconocidos ya sin miedo. Y a fin de cuentas, me queda esta vida, paciente a veces, otras tantas apresurada, como un tren hambriento, en el que me subo acompañado de conocidos y extraños, donde esgrimimos las etiquetas, malas obras de teatro, y la menguada y sucesiva hora de ignorar al unisono una pegajosa melodía de jazz que nos revela "the love is answer". A veces eres el sol moribundo en las colinas, que salpica de descanso esta destemplada tarde, y mis ojos enceguecidos de tu luz, me impiden dar ese único y vital paso hacia adelante.
Mi querido Jaud, parece que este texto tuyo lo hubiese escrito alguien que me ha conocido y amado, alguien que también temía dar ese paso hacia adelante. Resulta curioso comprobar cómo a gentes diferentes nos ocurren cosas muy similares, quizás sea que todo lo distinto es tan igual...Un beso fuerte.
ResponderSuprimirJaud...
ResponderSuprimirNo te dormiste en la alfombra.
Las decisiones pesan, abre la puerta.
Esta es una entrada muy especial, te felicito.
Un hermoso sorbo de recuerdos...
ResponderSuprimirSaludos ;)
Más que el amor, queda claro que es el recuerdo de un amor pasado, lo que resulta de efectiva inspiración para los poetas.
ResponderSuprimirQuiza es que todo lo distinto es tan igual. No te comento mas. Lo dijiste tan bien. Besos fuertes para ti querida Mayte.
ResponderSuprimirGracias Robërto, es un honor que comentes mis entradas. Saludos fraternos
ResponderSuprimirBella Alisma, me da alegría que te haya gustado. Gracias por venir.
ResponderSuprimirCiertamente Raul, no es preciso estar pálido de amor para que nos visite la musa. Un abrazo
ResponderSuprimirUn gusto leerte, lindas tus letras que me llevan a otro tiempo...Saludos, cuidate.
ResponderSuprimirSi queda la vida, es que quedan los sueños y los deseos, el todo y el mundo. Y con ello el recuerdo y la voz de la memoria.
ResponderSuprimirUn Saludo
Un paso adelante.
ResponderSuprimirSaludos
Hola Poetiza, gracias por tus comentarios. Bienvenida.
ResponderSuprimirEdu, asi es, si queda la vida, queda todo. Saludos
ResponderSuprimirAfrica, bienvenida.
ResponderSuprimirY a fin de cuentas, me queda esta vida, paciente a veces, otras tantas apresurada, como un tren hambriento, en el que me subo acompañado de conocidos y extraños, donde esgrimimos las etiquetas, malas obras de teatro.
ResponderSuprimirQue buena imagen. Que cierta ...
Rochitas, que bueno tu visita, gracias por tu comentario, e sun placer saberte aqui. Abrazos
ResponderSuprimirMe llevo todo esto para mi colección...
ResponderSuprimirAutoreferencial yo? mera identificación ;)
Como piensa amigo, que leemos?
.."hojas que cuchichean presagios en medio de la niebla"...
..."Lo aprehensivo de la soledad es que insiste en que te busque"...
..."En los souvenirs sigilosos de los viajes postergados que pueblan mi mundo, pequeño mundo de batallas constantes libradas contra mi mismo. Y tal vez el golpe inesperado de la ausencia me hace caer en cuenta que la pérdida nos obliga a caminar inevitablemente, andar por mundos desconocidos ya sin miedo"...
Rochitas, esa entrada salio de todo un domingo abandonado en un sofá, viendo las peliculas que me gustan, con las que lloro, con las que rio, con las que me yergo sobre mis nostalgias. Creo que nos identificamos con lo que leemos, ciertamente. Me da un gusto que sea de tu agrado. Abrazos
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