
Vengo de ti, soñé ausencias
y miedos.
También había calidez y
latidos.
Y no eras extraña.
La tierra giraba,
apesadumbrada,
a veces mezquina, y
otras veces cantando su
canción de cuna.
Y tu seguías ahí,
sonriente y queda
esperando la vida
que se escapa riendo
a mares.
"sonriente y queda", como una madre.
ResponderSuprimirPoema arrullo, qué bello arrullo.
Un beso.
Laura
Que grata tu visita, Laura, es un gusto que te haya gustado. Un beso
ResponderSuprimirUn paso inesperado ante tu espacio, me doblego y acaricio así tu presencia escrita…
ResponderSuprimirPido disculpas por mi ausencia y por este pequeño mensaje, que publico en la mayoría de los blog que visito.
Un abrazo
Saludos fraternos a todos…
Ahí seguimos todos, esperando una señal que nos alegre nuestro tiempo, porque "la vida se escapa a mares".
ResponderSuprimirMuy bonito!!. Un abrazo amigo.
Nada escapa, solo pasa...pero de alguna forma se queda en recuerdo...
ResponderSuprimirSaludos
Pocas opciones hay para quien espera la vida... hay que salir a buscarla, cada día, a cada momento.
ResponderSuprimirBello poema
Besos
Adolfo, Poeta, no hay nada que disculpar, es un honor que leas mis letras. Saludos
ResponderSuprimiramigo Tino, un gusto tu visita. Un abrazo
ResponderSuprimirAsí es Edu, todo pasa y todo queda, como dice el caminante. Saludos
ResponderSuprimirBella Alís, asi es, hay que vivirla, y para eso, el futuro es ahora mismo. Un beso grande
ResponderSuprimirOtro poema henchido de belleza, con referencias oníricas y esas hermosas metáforas que tan bien empleas. Otro besito, poeta.
ResponderSuprimirMi bella Mayte, gracias por tus flores (asi decimos aqui a algun elogio), Besos, poeta.
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