jueves, 21 de octubre de 2010

Debe ser de ti...


Deben ser de ti,
las eléctricas soledades
de mis manos,
la inutilidad de mis
mas fieros veranos.

Debe ser de ti
este sufrir tan dulce...

domingo, 10 de octubre de 2010


Vengo de ti, soñé ausencias
y miedos.
También había calidez y
latidos.
Y no eras extraña.
La tierra giraba,
apesadumbrada,
a veces mezquina, y
otras veces cantando su
canción de cuna.

Y tu seguías ahí,
sonriente y queda
esperando la vida
que se escapa riendo
a mares.

lunes, 20 de septiembre de 2010


El techo de septiembre
es de cristales rotos,
y por alli se asoma tu
mano,
aquella que ya no exhibe
el guante blanco.

Cantas el Ave Maria.
Pareces impoluta, virginal,
huerfana de espantos.
Y es una marca, tu palabra,
como un sol cifrado.

Y yo me vuelvo invisible
cuando te levantas.
Te embriagas de mi, como
si yo fuese un puente
a otro lugar.

Y nada avanza, los espejos
de la noche invaden las calles.
Y yo caigo embriagado con ellos,
envuelto en las raices del
perfume oscuro que liberas
en tu huida.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Este mundo....

La única razón que existe para explicar el nombre en el que devino mi blog, es que, a fin de cuentas, el mundo es todavía hermoso, a pesar de sus sueños fallidos y sus desengaños. Eso lo aprendí de un escrito anónimo llamado "Desiderata". También aprendí que todos somos una mixtura de luz y sombras, de debilidades y fortalezas, y es en esa medida que somos lo que somos, y en consecuencia, nadie debe ser juzgado, por que todo lo que hemos necesitado es amor. Hoy confirmo que la la Ley del Amor sostiene al universo. Que todo es poco ante eso, que el perdón forma parte de esa Ley, así como la tolerancia, y la misericordia, la comprensión, la vida,. y toda actitud, que no rebase el equilibrio, que Buda dijo que se encontraba el la mitad.
Nuestro pequeño respiro, que es la vida, se debate entre todo lo que ansia, y lo que le toca vivir.
Y es en esa vulnerable y sutil circunstancia que se desenvuelve nuestro sueño.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Delicado y Gentil


Tenia ansias de reventarme un poema,
de esos que derriten el yelmo
y unden las barcazas,
de los que pululan por tus ojos
como vuelos imprevistos
de asustadas aves,
como acalorados corpiños que te
sostienen, de improviso, la mañana.

Pero quería levantarme
y flotar en palabras precisas,
suave y gentil.
Depositarte una hilera de besos
amontonados, como amados libros.

Y me pasó el día, la noche,
todo el invierno,
y tus sonoros pasos
escribían una canción toda
sexo.

Entonces exploté en la espera.
Oí tu voz azul, amé tus muslos
azotados por las manos que apenas
dijeron tu nombre;
tomé tus senos náufragos
que señalan el
camino,
y me esparcí, delicado y gentil,
cubriéndote de furor y seda.

Tenia ansias de escribirte
un poema...

domingo, 15 de agosto de 2010


Es como un zumbido
de ignotas estrellas
cuando irrumpo en ti,
con la seguridad de los
ríos que liberas.

Es el agua de tus paz
que me calcina,
es el cielo de tu voz
que me lastima,
es el miedo de tu
amor que invade todo.

Es correr y esconderse
creyéndome morir,
porque he querido la
eternidad entre tus besos.
Es perderme y encontrarme
nuevamente.

Tengo un ramo de nervios
y nostalgias
alumbrando esta noche
la velada.

domingo, 1 de agosto de 2010

Este transitar


Este transitar que
aun miro extrañado.
Es como no haberse acostumbrado
a uno mismo.
La dialéctica clandestina
que libro con el huésped
desconocido que me habita.
Pero no he dejado de maravillarme
por el mundo,
aunque los rastrojos de lo callado
sea lo que brille en mis momentos
sobre poblados de pequeños muros.
Así es, a veces, la historia del
hombre que sonríe.

miércoles, 7 de julio de 2010

Despertar Cautivo


Anoche, tan claro como tus sueños de blanco satén, no le dimos cabida al odio, y tú y yo libres, nos besamos. No fue necesario crear melodías, ni reconocer armonías, porque justamente todo encajaba entre nosotros. Nuestro abrazo era gigante, reuniendo planetas que circunvalaban resignados, pero había el color de la vergüenza, ese tono amarillento que aparece cuando la razón nos agua la fiesta. Aún así, presentí que todo ya estaba dado. Yo reconocía tus labios en medio de tormentas y huracanes; el sonido imperceptible de tu voz, y una rosa pura dejada en todo cuanto tocamos. Nadie podía confundirme, ni siquiera los eclipses de los grandes amores. Eras tú, mi bienamada, infinitamente tú. No te robé nada, tú me diste. No te hice daño, renacimos. Fue un momento cálido y de fugaz tolerancia, aunque ahora surja un dolor que carcome esta paz cuando nos miramos a los ojos. No sé a quien desafiar, porque he olvidado quién es mas fuerte, y puedo divisar algunas nubes formadas en el pasado, que no nos dejaron ser mas de lo que pretendimos, y sé que vuelven implacables para decirnos que algo invisible nos limita, nos hace retroceder, y que un beso suave y puro, puede extraviarnos en la libertad de reconocernos en el despertar de cualquier sentimiento.

viernes, 2 de julio de 2010

¿Hasta donde nos alcanza?


¿Hasta dónde alcanzará
este amor,
cuando la nube de tu duda
dé el pequeño salto
que me niega?

¿Hasta dónde se triturarán
mis huesos
cada vez que en tus
recuerdos me nombres?

¿Acaso seré apenas
una linea detenida,
erguida, empinada;
magro vestigio
de lo que un día fui?

¿Hasta dónde nos alcanza
el amor?

¿Hasta dónde?